Unas fotos comprometidas, una boda en plena navidad, la familia al completo de por medio, y una mentirijilla que se convierte en una inmensa bola de nieve que no para de crecer, y rodar, y… ya no hay quien la pare. si además, carolina y aitor tienen visiones opuestas de su relación: «lo nuestro es imposible» frente a «estamos hechos el uno para el otro», ¿cómo puede acabar bien esta historia? hace tiempo que carolina se propuso no volver a sucumbir a los encantos de aitor, aunque para lograrlo, tenga que evitarlo a diario en la cadena de televisión donde ambos trabajan. para ella, la diferencia de trece años de edad es insalvable e impide una relación a largo plazo. para él, eso es irrelevante, porque son almas gemelas, si bien se ha resignado a que ella no dé su brazo a torcer. cuando unas antiguas fotos juntos salgan a la luz y él le pida que finjan estar comprometidos para no disgustar a su hermana gertrudis (una mujer peculiar y de costumbres algo anticuadas), carolina no podrá negarse. le debe unos cuantos favores a aitor y, además, por encima de todo, son buenos amigos. lo que iba a ser una pequeña mentira de cara a una sola persona, se convertirá en una noticia a bombo y platillo cuando gertru se ponga en contacto con la madre de carolina y esta acabe invitándola a la boda de su nieta en plena navidad. fingir estar comprometidos delante de toda la familia y que sea una actuación convincente, los hará acercarse demasiado y que los sentimientos reprimidos por ambos se desborden por completo.}
